miércoles, 28 de septiembre de 2011

Nomofobia: Miedo a no llevar el teléfono móvil encima.

Como aquel que dice, hace dos días entrarón los móviles en nuestras vidas. Todos, al menos los que nacieron antes de los 90, somos conscientes y hemos vivido la gran revolución de las telecomunicaciones en telefonía móvil. 

Vemos cómo ha influido, influye y por supuesto influirá en nuestras vidas hasta tal punto que me ha sorprendido unos estudios realizados en Inglaterra, España y Australia. Se trata de la dependencia que llega a tener las personas por los móviles y los problemas que se puede llegar a tener por dicha dependencia. Parece ser que el uso de las nuevas tecnologías ha provocado el nacimiento de una nueva patología del siglo XXI: La nomofobia.


La nomofobia es el miedo irracional a no llevar el teléfono móvil encima. Nomo es por No mobile (no celular, en inglés), y fobia, por la angustia que provoca. Hay quien dice que le sorprende este neologismo.

Comenzó a usarse después de un estudio llevado a cabo por la Oficina de Correos del Reino Unido que encargó YouGov, una organización inglesa, para ver la ansiedad que sufren los usuarios de teléfonos móviles. 


Para vuestra curiosidad, aquí tenéis varios actos que pueden delatar a una persona nomofóbica:

- Si se lo olvida en casa vuelve a buscarlo. Siente autentico miedo irracional a dejárselo o salir a la calle sin él.

- Si se queda sin batería es capaz de comprar un cargador nuevo para enchufar el teléfono en cualquier sitio.

- No suele entrar en locales o lugares en los que no hay cobertura y en caso de tener que hacerlo, busca el punto de cobertura de todo el lugar o está continuamente entrando y saliendo.

- Nunca apaga el móvil e incluso si va al cine lo pone en vibración y lo observa continuamente.

- Necesita estar “localizable” las 24 horas del día.

En España los psicólogos del grupo USP Hospitales, que llevaron adelante un estudio entre 2.163 personas, revelaron que el 53% de los usuarios sufre esta fobia, cuyos síntomas evidentes son ansiedad, inestabilidad, agresividad y dificultad para concentrarse.

El principal motivo de apego es estar en contacto con amigos y familiares. Más del 50% confiesa que nunca apagan su móvil. Y sólo un 10% alega que lo mantiene encendido por razones laborales.

La manía impacta con mayor fuerza en los varones. Entre las mujeres, un 48% experimenta ansiedad cuando les queda poca batería o no hay rango de cobertura, mientras que este sentimiento se da en el 58% de los hombres encuestados.

Los más vulnerables son los portadores de smartphone, ya que estos equipos ofrecen muchas prestaciones, por lo que el fanatismo aumenta. Según el psicólogo Ildefonso Muñoz, coautor del trabajo, “los jóvenes son el grupo más afectado, ya que su actual patrón de sociabilidad y relación ha cambiado desde hace una década atrás . Mensajes de móviles y chat predominan en su forma de interactuar y, por lo tanto, sin computadora ni celular, su apagón comunicativo es casi total”.

Esto se complementa con un estudio de la Universidad de Deakin, en Australia, que reveló que algunos usuarios se sienten desplazados si tienen el modelo “equivocado”. Para el doctor Paul Harrison, líder del grupo, se debe a que los teléfonos se asumen como un modo esencial de operar en el mundo moderno. “Si queréis una vida social, tenéis que manteneros conectado. No es un juguete”, afirma Harrison.
Después de esto sólo me queda preguntar: ¿os consideráis nomofóbicos?


lunes, 19 de septiembre de 2011

Cargador Universal



Este año se empezó a comercializar los cargadores de móviles universales en la Unión Europea.

La Comisión Europea ha dado el visto bueno a esta iniciativa, apoyada por 17 fabricantes y operadores móviles. En junio de 2009, las empresas que representaban el 90% del mercado como Nokia, Sony Ericsson, Apple y Motorola, entre otras, se comprometieron a desarrollar la tecnología de un cargador universal para teléfonos móviles. El acuerdo se firmó en el marco del Congreso Mundial de Móviles de Barcelona celebrado en 2009.

En un principio el cargador estará disponible para los dispositivos que, además de llamadas, también hagan transferencia de datos, por lo que los móviles sencillos deberán seguir usando su propio cargador.

El nuevo cargador, denominado oficialmente Universal Charging Solution (UCS), tendrá un conector Micro-USB, la conexión que utilizan la mayoría de los portátiles, cámaras o reproductores de MP3. Además, incorporará la última tecnología con la que podrá ahorrar hasta un 50% de energía. Los estándares para los nuevos teléfonos ya están listos. También se ha pensado en comercializar un adaptador universal para los móviles de baja gama que no tengan una entrada USB.

Según el comisario comunitario de Industria, Günter Verheugen, esta iniciativa beneficiará al medio ambiente ya que los usuarios no tendrán que tirar su cargador cada vez que cambien de teléfono.

Asimismo, supone un ahorro considerable también de dinero, puesto que un mismo cargador servirá para todos los teléfonos que tengamos y no tendremos que comprar uno, cada vez que adquiramos un móvil nuevo. Pero sobre todo el mayor beneficio para los consumidores será la comodidad de recargar el teléfono en cualquier lugar.

¿Cuál ha de ser destino correcto de los viejos cargadores?

Al final de su vida útil, los cargadores han de ser tratados en un proceso que ofrezca garantías para recuperar los componentes aprovechables y tratar adecuadamente los potencialmente peligrosos.
1. Desmontaje y descontaminación
El proceso de reciclaje seleccionado por BLIPVERT permite el empleo de tecnologías limpias para el fraccionamiento selectivo del vidrio, los plásticos y los distintos metales. La primera fase del proceso consiste en una separación cuidadosa de los componentes potencialmente peligrosos (C.P.P.), tales como condensadores, circuitos impresos y plásticos que contienen PCB´s, relés de mercurio, acumuladores de níquel/cadmio, etc... Estos componentes potencialmente peligrosos son entregados a gestores autorizados para su correcto tratamiento.
2. Revalorización.
Posteriormente se procede a la clasificación de los distintos tipos de plásticos y metales (férricos y no férricos) y se incia un proceso industrial de sucesivas moliendas y trituraciones. Cada tipo implica un específico proceso de revalorización y tratamiento que permite recuperarlo y devolverlo al ciclo productivo.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Los móviles que no queremos ayudan a mejorar la calidad de vida de otras personas.

Un informe de Naciones Unidas analizó en Octubre del 2010 el impacto de las tecnologías de la información e indicó que la rápida expansión de los teléfonos móviles contribuiría a incrementar las posibilidades de los habitantes de países menos desarrollados.
Los teléfonos móviles, que se propagan de manera más rápida que cualquier otra tecnología de la información, podrían mejorar la calidad de vida de los más pobres en los países en desarrollo, un informe publicado por Naciones Unidas. (Descarga el documento completo, en inglés en este enlace)

No obstante, los gobiernos deben diseñar las políticas pertinentes que garanticen que los beneficios lleguen al mayor número de la manera más efectiva, según el reporte de información económica de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. 

El número de personas con teléfonos móviles alcanzará los 5000 millones de suscriptores el año pasado -casi un dispositivo por persona en el planeta-, señaló el secretario general de la conferencia, Supachai Panitchpakdi, en una rueda de prensa en la que presentaron el informe.
La penetración en los países desarrollados está por encima del 100 por ciento, con muchas personas que tienen más de un teléfono o suscripción. No obstante, en determinadas regiones en vías de desarrollo, el porcentaje de suscripción se encuentra ahora en el 58 de cada 100 personas.
Y aumenta de manera rápida, con el índice en los países más pobres del mundo subiendo en un 25 por ciento, donde sólo dos de cada 100 personas contaban con suscripciones hace varios años, según datos mostrados durante la conferencia.
Los beneficios económicos de los teléfonos móviles, cuyo uso en los países más pobres está lejos de dejar atrás tecnologías tales como Internet o los teléfonos fijos, van bastante más allá del acceso a la información, según el reporte. 


La telefonía móvil ha generado una abundancia de pequeñas empresas, ofreciendo trabajo a gente con poca educación y pocos recursos.
Los gobiernos necesitan controlar cuánta gente pobre está utilizando teléfonos móviles y diseñar políticas que se basen en eso, a la vez que deben garantizar que estas personas pobres puedan utilizar sus dispositivos.
A finales del 2008 casi la mitad de la población rural de los países subdesarrollados no contaba con cobertura para recibir señales móviles.