Este año se empezó a comercializar los cargadores de móviles universales en la
Unión Europea.
La Comisión
Europea ha dado el visto bueno a esta iniciativa, apoyada por 17 fabricantes y
operadores móviles. En junio de 2009, las empresas que representaban el 90% del
mercado como Nokia, Sony Ericsson, Apple y Motorola,
entre otras, se comprometieron a desarrollar la tecnología de un cargador
universal para teléfonos móviles. El acuerdo se firmó en el marco del Congreso
Mundial de Móviles de Barcelona celebrado en 2009.
En un principio el cargador estará disponible para los dispositivos que,
además de llamadas, también hagan transferencia de datos, por lo que los móviles sencillos deberán seguir usando su propio cargador.
El nuevo cargador, denominado oficialmente Universal Charging Solution
(UCS), tendrá un conector Micro-USB, la conexión que utilizan la mayoría de los
portátiles, cámaras o reproductores de MP3. Además, incorporará la última
tecnología con la que podrá ahorrar hasta un 50% de energía. Los estándares para los nuevos teléfonos ya están listos. También se ha
pensado en comercializar un adaptador universal para los móviles de baja gama
que no tengan una entrada USB.
Según el comisario
comunitario de Industria, Günter Verheugen, esta iniciativa beneficiará al medio ambiente ya que los usuarios no tendrán que tirar su
cargador cada vez que cambien de teléfono.
Asimismo, supone un ahorro considerable también de dinero, puesto que un
mismo cargador servirá para todos los teléfonos que tengamos y no tendremos que
comprar uno, cada vez que adquiramos un móvil nuevo. Pero sobre todo el mayor beneficio para los
consumidores será la comodidad de recargar el teléfono en cualquier lugar.
¿Cuál ha de ser destino correcto de los viejos cargadores?
Al final de su vida útil, los cargadores han de ser tratados en un proceso
que ofrezca garantías para recuperar los componentes aprovechables y tratar
adecuadamente los potencialmente peligrosos.
1. Desmontaje y descontaminación
El proceso de reciclaje seleccionado por BLIPVERT permite el empleo de
tecnologías limpias para el fraccionamiento selectivo del vidrio, los plásticos
y los distintos metales. La primera fase del proceso consiste en una separación
cuidadosa de los componentes potencialmente peligrosos (C.P.P.), tales como
condensadores, circuitos impresos y plásticos que contienen PCB´s, relés de
mercurio, acumuladores de níquel/cadmio, etc... Estos componentes
potencialmente peligrosos son entregados a gestores autorizados para su
correcto tratamiento.
2. Revalorización.
Posteriormente se procede a la clasificación de los distintos tipos de
plásticos y metales (férricos y no férricos) y se incia un proceso industrial
de sucesivas moliendas y trituraciones. Cada tipo implica un específico proceso
de revalorización y tratamiento que permite recuperarlo y devolverlo al ciclo
productivo.
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